El semanario The Economist publicó su clasificación anual de desempeño económico entre países de la OCDE y la posición de Colombia ha generado celebraciones, críticas y cuestionamientos públicos.
Ranking global de economías avanzadas
La revista británica The Economist publicó el 7 de diciembre de 2025 su tradicional clasificación anual “Which economy did best in 2025?” sobre el desempeño económico de 36 países de ingreso alto y economías avanzadas, en su mayoría integrantes de la OCDE. Este ejercicio combina datos macroeconómicos y financieros en una puntuación compuesta que permite ordenar a las economías según su rendimiento reciente.
El ranking utiliza cinco indicadores principales: crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), inflación anual, amplitud de la inflación, evolución del empleo y rendimiento de los mercados bursátiles. La medición toma datos disponibles hasta el tercer trimestre de 2025 y asigna una puntuación agregada para ordenar a los países evaluados.
En esta versión de 2025, Portugal encabezó la lista como la “Economía del Año” gracias a una combinación de robusto crecimiento del PIB, baja inflación, indicadores laborales favorables y un mercado de valores con resultados positivos durante el periodo analizado. España, que había liderado el ranking en ediciones recientes, quedó desplazada en posición cercana a la cima.
La posición de Colombia según The Economist
Colombia aparece en este ranking entre las economías destacadas del grupo de países avanzados evaluados en 2025. El país fue mencionado dentro de las naciones con buen desempeño agregando crecimiento económico, control de precios e indicadores bursátiles positivos.
Colombia figura en cuarta posición, con la misma puntuación de España, siendo señalada como una de las economías más destacadas entre el conjunto de 36 países incluidos en la medición. La economía nacional combinó un crecimiento del PIB modesto pero sostenido con una desaceleración de la inflación y resultados positivos en el mercado accionario en 2025.
Metodología y consideraciones sobre los índices usados
The Economist construye su ranking anual con cinco indicadores: crecimiento del PIB, inflación, amplitud de la inflación, empleo y rendimiento de los mercados de valores. La combinación de estos elementos pretende ofrecer una medida compuesta de desempeño económico general.
El crecimiento del PIB es una medida del ritmo de expansión de la actividad económica, mientras que la inflación y su amplitud indican cómo se distribuyen los aumentos de precios en distintos sectores. El empleo captura la capacidad del mercado laboral para absorber mano de obra, y el rendimiento bursátil sirve como un proxy del sentimiento del capital privado y la valoración de activos financieros.
Esta metodología pondera de forma equivalente estos cinco componentes para construir una puntuación agregada que permite comparar economías con estructuras productivas y ciclos económicos distintos. La elección y combinación de estos indicadores responde a una lógica analítica interna de The Economist pero no representa un índice oficial de la OCDE ni de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial.
La OCDE, por su parte, produce análisis y proyecciones basados en series estadísticas estándares (como estadísticas de crecimiento del PIB, empleo, inflación y productividad) pero no emite una clasificación anual compuesta similar a la de The Economist que combine múltiples dimensiones en una sola puntuación jerárquica para todos sus miembros.
Por ende, el ranking de The Economist constituye un instrumento de análisis editorial complementario a las estadísticas oficiales, y su alcance informativo depende de la selección de indicadores y el tratamiento agregado de datos que la revista decide aplicar cada año.








