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Avanza construcción de ITER, sistema de fusión nuclear para energía limpia

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Estructura del reactor de fusión ITER durante su fase de construcción en Francia

Vista del reactor ITER en plena construcción, parte del proyecto internacional de fusión nuclear | Foto: ITER.

El proyecto ITER, colaboración internacional en Francia, avanza en la construcción del mayor reactor experimental de fusión nuclear con la meta de demostrar científicamente la viabilidad de generar energía limpia e ilimitada mediante fusión termonuclear.

Naturaleza y objetivo del proyecto ITER

El Proyecto ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor) es una iniciativa científica y tecnológica de carácter internacional destinada a demostrar la viabilidad de la fusión nuclear como fuente de energía para usos pacíficos. ITER tiene por objetivo producir reacciones de fusión controladas en un dispositivo de tipo tokamak, una configuración magnética en forma de toro (anillo) diseñada para contener un plasma de alta temperatura y densidad en condiciones necesarias para que los núcleos atómicos deuterio y tritio se fusionen, liberando energía térmica.

La fusión nuclear es el proceso que alimenta el Sol y las estrellas: los núcleos de hidrógeno se combinan para formar helio, liberando energía en el proceso. ITER busca reproducir este fenómeno en la Tierra para generar energía térmica con un “factor de ganancia” mayor a la energía que se inyecta en el sistema de calentamiento del plasma. ITER no está diseñado para inyectar electricidad a una red comercial, sino para resolver desafíos científicos y técnicos clave que permitirían a futuros reactores de fusión producir electricidad de manera continua.

El proyecto agrupa a siete miembros oficiales: la Unión Europea, China, India, Japón, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos, que aportan recursos humanos, tecnológicos y financieros para el diseño y construcción del reactor y sus instalaciones auxiliares.

Construcción y estado actual de la instalación

La construcción de ITER se lleva a cabo en Saint-Paul-lez-Durance, en el sur de Francia, en un sitio de aproximadamente 180 hectáreas destinado exclusivamente al desarrollo de este reactor experimental de fusión. ITER se diseñó como el tokamak más grande del mundo, con dimensiones lineales varias veces superiores a las de los reactores de fusión existentes.

La obra civil y el ensamblaje de las instalaciones comenzaron en 2010 y han avanzado a lo largo de los años con la participación de consorcios de construcción internacionales y fabricantes de componentes especializados. El complejo incluye múltiples edificios para el tokamak, sistemas auxiliares, instalaciones de diagnóstico, plantas de crio-refrigeración y equipos de control y seguridad.

De acuerdo con la ITER Organization, la fase de primer plasma estaba programada originalmente para diciembre de 2025, en la cual se espera conseguir una descarga de plasma inicial en el vacío del tokamak como parte de las etapas experimentales. Posteriormente, se planifica que las operaciones con mezclas de deuterio y tritio —las reacciones de fusión relevantes para producción de energía— se realicen en fases posteriores del proyecto técnicamente integradas.

La construc­­ción involucra la fabricación y montaje de componentes complejos de alta tecnología, incluyendo imanes superconductores que generan campos magnéticos para mantener el plasma, el vaso de vacío, y sistemas de calentamiento y confinamiento. Las partes son producidas en distintos países miembros y transportadas al sitio para su ensamblaje final.

Participación internacional y financiamiento

ITER es un esfuerzo multinacional sin precedentes en el campo de la energía y la ciencia de plasmas. Cada uno de los miembros del proyecto contribuye con equipamiento, conocimiento técnico especializado y recursos financieros para potenciar el desarrollo del reactor experimental. La Unión Europea actúa como anfitriona del proyecto y participa como el miembro con mayor contribución económica, mientras que los otros socios aportan componentes y sistemas específicos de gran complejidad.

El financiamiento total del proyecto se estima en miles de millones de euros, y las contribuciones aparecen tanto en especie (equipos y tecnología) como en efectivo. La colaboración abarca desde la ingeniería y fabricación de sistemas superconductores hasta software y diagnósticos para controlar y monitorear las condiciones del plasma. ITER representa un marco de cooperación entre potencias tecnológicas con el propósito de enfrentar desafíos científicos y técnicos que ninguna entidad individual podría asumir aisladamente. La coordinación de equipos de diseño, construcción, ensayos y operación cuenta con estructuras administrativas y técnicas que permiten a los participantes operar en conjunto bajo estándares comunes.