,

Economía colombiana repunta en el tercer trimestre de 2025: PIB crece 3,6 % y el ISE sube significativamente

Presentación del DANE sobre el crecimiento del PIB colombiano en el tercer trimestre de 2025

Presentación del DANE con los resultados del PIB del tercer trimestre de 2025 y proyecciones económicas. | Captura de video: DANE.

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reportó un crecimiento económico superior a lo esperado para el tercer trimestre de 2025. El alza del Producto Interno Bruto y del Indicador de Seguimiento Económico augura una recuperación sostenida, pero plantea desafíos de sostenibilidad y política macroeconómica.

Crecimiento del PIB en el tercer trimestre: un impulso notable

Según los datos más recientes del DANE, la economía colombiana registró un crecimiento del 3,6 % en el tercer trimestre de 2025 frente al mismo periodo del año anterior. Este resultado supera las expectativas del mercado y reitera un dinamismo renovado en varios sectores clave.

Entre las actividades que más aportaron al crecimiento se destacan la administración pública, la educación y la salud, que reportaron un alza del 8,0 % y contribuyeron con 1,3 puntos porcentuales al crecimiento total. Asimismo, el comercio, el transporte, el alojamiento y la industria manufacturera mostraron un desempeño vigoroso, con variaciones de 5,6 % y 4,1 %, respectivamente.

En lo que va del año, el acumulado del PIB alcanza una variación de 2,8 % respecto al mismo periodo del año pasado, según el DANE, lo que sugiere que la recuperación se está consolidando. Este crecimiento no solo es cuantitativo, sino también cualitativo, al reflejar una reactivación en el gasto público, el consumo interno y la inversión en infraestructura y equipo.

El ISE también se acelera: señales de recuperación económica

Paralelamente al PIB, el Indicador de Seguimiento Económico (ISE) —una medida de tendencia adelantada usada por el DANE— reportó un aumento del 2,9 % en junio de 2025 frente al mismo mes del año anterior, según su documento técnico.

Este repunte del ISE indica que la confianza y la demanda agregada podrían mantenerse al alza, alimentando expectativas favorables para los próximos meses. Hasta ahora, según el DANE, el ISE ha mostrado una tendencia consistente que coincide con el repunte observado en el PIB, lo que fortalece la proyección de un cierre de año con impulso positivo.

Es especialmente relevante que este crecimiento del ISE se dé en un contexto de moderación global, lo cual sugiere que la economía colombiana podría estar aprovechando su demanda interna, más que una dependencia exclusiva a choques externos.

Implicaciones, riesgos y la ruta a seguir

Los resultados del tercer trimestre ofrecen una lectura optimista para los analistas y responsables de política económica. Por un lado, el crecimiento del 3,6 % del PIB junto con el alza del ISE demuestra que la recuperación no es esporádica, sino estructural: la demanda interna funciona, y las inversiones —públicas y privadas— se están materializando.

Sin embargo, este ritmo también plantea retos. El gasto público ha sido uno de los motores principales del crecimiento, y mantener esa dinámica sin comprometer la sostenibilidad fiscal será una tarea delicada para el Gobierno. Si la inversión estatal continúa como locomotora, es clave monitorear que no se traduzca en déficit insostenible para los próximos años.

Otro riesgo está asociado a la inflación y las tasas de interés. Un crecimiento robusto puede presionar los precios si no se acompaña con una política monetaria adecuada. La Reserva o el banco central local deberán gestionar con cautela el equilibrio entre estimular la economía y evitar un sobrecalentamiento.

Además, la comunidad empresarial debe prepararse para capitalizar esta coyuntura: las empresas pueden aumentar inversiones, mejorar cadenas productivas y explorar nuevas oportunidades de mercado aprovechando el repunte del consumo y la demanda. Por su parte, el Estado tiene la oportunidad de reforzar políticas estructurales que aprovechen el impulso del momento: mejorar infraestructura, educación y tecnología para sostener el crecimiento a largo plazo. En conclusión, el DANE entrega un mensaje claro: la economía colombiana en el tercer trimestre de 2025 muestra señales de vigor renovado. La combinación de un PIB sólido y un ISE positivo ofrece una ventana para consolidar la recuperación, pero las decisiones políticas y macroeconómicas de los próximos meses serán determinantes para que ese crecimiento sea duradero y equitativo.