Crecimiento del papel de influencers digitales en la política colombiana de cara al Congreso 2026

Fotos de Felipe Saruma, Wally Rodríguez y Amaranta Hank, influencers colombianos que buscan llegar al Congreso en 2026.

De izquierda a derecha: Felipe Saruma, Wally Rodríguez y Amaranta Hank, influencers que aspiran a llegar al Congreso en 2026 | Fotos: Redes Sociales.

Cada vez más aspirantes utilizan redes sociales y figuras con audiencia como parte esencial de sus campañas electorales, transformando las formas tradicionales de movilización política.

Incremento del uso de redes sociales en campañas políticas

En el contexto preelectoral hacia las elecciones al Congreso de 2026, se observa un marcado aumento en el uso de redes sociales como herramienta central por parte de candidatos y partidos. Diversos aspirantes a curules en Cámara y Senado han registrado cuentas en plataformas como Instagram, TikTok, Twitter y Facebook, con el objetivo de difundir sus propuestas, interactuar con el electorado y ampliar su visibilidad.

Según análisis de datos públicos de inscripción de candidatos ante la Registraduría Nacional del Estado Civil, al menos un 38 % de quienes se postulan para 2026 han incluido en su hoja de vida redes sociales entre sus medios de comunicación directa con ciudadanos. Esta cifra representa un incremento de casi 15 puntos porcentuales respecto a las elecciones legislativas de 2022.

Adicionalmente, distintas campañas han contratado “creadores de contenido digital” o “influencers” —usuarios con considerable audiencia en redes sociales— para apoyar su difusión mediática. En varios casos, estos colaboradores aparecen como “embajadores” del candidato o como generadores de contenido audiovisual sobre propuestas legislativas.

Este fenómeno no se limita a partidos tradicionales: también movimientos emergentes, independientes y candidatos de renovación han adoptado el uso intensivo de redes sociales. De esta forma, la comunicación política en Colombia combina canales clásicos —propaganda impresa, mítines, medios tradicionales— con herramientas digitales para llegar a audiencias más jóvenes y diversas.

Declaraciones de actores políticos sobre la estrategia digital

Varios aspirantes al Congreso reconocen públicamente la importancia de las redes sociales en su campaña. En una reciente entrevista, una candidata al Senado explicó que su “campaña digital” busca acercar sus propuestas a jóvenes y sectores urbanos, usando videos, transmisiones en vivo y espacios interactivos. Otra candidata por Bogotá declaró que la labor de un equipo de “influencers aliados” resulta clave para “llevar el mensaje más allá de lo tradicional”.

Organizaciones políticas también han manifestado su intención de potenciar los canales digitales. Un dirigente de un partido de centro señaló que la adaptabilidad tecnológica es necesaria para mantenerse vigente, y que la estrategia contempla producción de contenido en redes, contratación de community managers y presencia constante en plataformas de streaming.

Por su parte, analistas de comunicación electoral consultados coinciden en que la digitalización de campañas es una tendencia consolidada. Aunque no constituyen una autoridad electoral, sus observaciones sobre el comportamiento de las campañas muestran el cambio permanente en la interacción entre candidatos y electores.

Implicaciones para el proceso electoral 2026 y visibilidad ciudadana

El uso intensivo de redes sociales e influencers ha modificado la lógica de difusión electoral en Colombia. Los aspirantes buscan generar cercanía, visibilidad y un alcance más amplio mediante contenido visual, directo y accesible. Este fenómeno facilita la participación de personas que, por su perfil o recursos limitados, podrían tener dificultades con los medios tradicionales de campaña.

La digitalización electoral también promueve que los debates, propuestas y comunicación con electores trasciendan las barreras geográficas. Candidatos de regiones apartadas, mediante redes sociales, pueden presentar sus plataformas a nivel nacional, lo que podría favorecer una mayor pluralidad de voces durante las elecciones de 2026.

Asimismo, la alianza con creadores digitales potencializa la presencia de propuestas de campaña en tiempos de alta audiencia y permite un contacto más frecuente con el electorado joven, un segmento demográfico clave.