El joven universitario Jaime Esteban Moreno Jaramillo, de 20 años y estudiante de la Universidad de los Andes, murió tras una agresión el 30 de octubre en la localidad de Barrios Unidos; las autoridades capturaron tres personas y abrieron investigación por homicidio.
Hechos y hallazgo
La madrugada del 31 de octubre de 2025, en la calle 64 con carrera 15 de la localidad de Barrios Unidos, en Bogotá, fue hallado inconsciente el estudiante Jaime Esteban Moreno Jaramillo, con múltiples golpes en rostro y tórax. Fue trasladado al CAMI de Chapinero y luego remitido al hospital Simón Bolívar, donde se confirmó su fallecimiento horas más tarde a causa de un trauma craneoencefálico severo.
Según la versión oficial de la Policía Metropolitana de Bogotá, el ataque se habría producido luego de que Moreno saliera de una celebración de Halloween acompañado de un amigo; un testigo declaró que un grupo de personas lo interceptó y agredió sin motivo aparente.
Las autoridades informaron la captura de tres personas—dos mujeres y un hombre—identificadas como Juan Carlos Suárez Ortiz, Kleidymar Paola Fernández Sulbarán y Bertha Yohana Parra Torres. Inicialmente están señalados del delito de lesiones personales, pero con el fallecimiento del joven el caso pasó a ser investigado como homicidio por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI).
Perfil de la víctima y reacción institucional
Moreno Jaramillo cursaba séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas en la Universidad de los Andes. Tenía 20 años y era reconocido por su interés en la tecnología, la programación y la ciberseguridad; su perfil en LinkedIn destacaba una curiosidad creativa y compromiso académico.
La universidad emitió un comunicado expresando su solidaridad y acompañamiento a la familia, amigos y comunidad, al tiempo que exigió que se esclarezcan los hechos con prontitud y transparencia.
El suceso ha generado una ola de consternación entre estudiantes, docentes y ciudadanos, que señalan la necesidad de reforzar espacios seguros de convivencia nocturna y la prevención de violencia en zonas de ocio.
Investigación, prevención y exigencia de justicia
El caso está en manos del CTI, y la Fiscalía General de la Nación adelanta diligencias para determinar responsabilidades por homicidio agravado. Los cuerpos de seguridad revisan cámaras de seguridad, testimonios de testigos y el recorrido de los implicados. Desde el ámbito preventivo, la localidad de Barrios Unidos y la Secretaría de Seguridad de Bogotá evalúan medidas de control, iluminación, presencia policial y coordinación con establecimientos de diversión nocturna para evitar que hechos similares se repitan.
Para la comunidad universitaria y la sociedad en general, este episodio representa un llamado urgente a reforzar la cultura de tolerancia, el respeto mutuo y la seguridad en espacios públicos de esparcimiento. La exigencia de justicia efectiva se orienta tanto a sancionar a los responsables como a fortalecer mecanismos de protección para jóvenes y ciudadanos.
En definitiva, el homicidio de Jaime Esteban Moreno no solo deja una vida truncada y un dolor profundo; plantea un reto colectivo para Bogotá y sus instituciones: garantizar que la noche y la diversión no se conviertan en riesgo, y que la promesa de vida de un joven brillante no quede sin reparación.








