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EE.UU. suspende aranceles al café y otros productos agrícolas colombianos en un giro comercial favorable

Tazas con banderas de EE. UU. y Colombia simbolizan el alivio arancelario para productos colombianos.

Tazas con las banderas de EE. UU. y Colombia, imagen que simboliza el alivio arancelario anunciado. | Foto: Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.

El Gobierno estadounidense eliminó el gravamen recíproco sobre el café, banano, aguacate, flores y más, en una medida que reactiva competitividad para los exportadores colombianos y fortalece el comercio bilateral.

La decisión de Washington y su alcance

El 14 de noviembre de 2025, la Casa Blanca informó mediante una orden ejecutiva que suprimirá los aranceles previamente aplicados a una serie de productos agrícolas importados de Colombia, entre ellos el café, el banano, el aguacate Hass y las flores. Esta medida responde a una revisión conducida por el Departamento del Tesoro y la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., que evaluó la capacidad de producción nacional de esos bienes para determinar su elegibilidad para la exención.

Con esta suspensión, se eliminan temporalmente algunos aranceles recíprocos que habían encarecido las exportaciones colombianas. Para los productores de café, en particular, es un alivio considerable. La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia celebró la decisión, destacando su impacto positivo tanto para los agricultores como para el mercado internacional del grano.

Además, el alivio arancelario beneficia no solo al café sino a toda una canasta de productos agrícolas colombianos, lo que puede traducirse en mayor volumen de exportaciones hacia Estados Unidos y una mejora en los márgenes para los agroexportadores.

Causas de la eliminación: contexto comercial y negociaciones

La eliminación de estos gravámenes se da en un momento estratégico. En abril de 2025, EE.UU. había impuesto un arancel recíproco del 10 % sobre ciertos bienes colombianos, en el marco de una política más amplia de revisiones comerciales. Este arancel generó preocupación entre los exportadores, especialmente en el gremio cafetero, que temía pérdida de competitividad frente a productores de otros países.

Pero, gracias al mecanismo conocido como PTAAP (Potential Tariff Adjustments for Aligned Partners), establecido por una orden ejecutiva estadounidense en septiembre de 2025, Colombia pudo negociar reducciones específicas. En palabras de la presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, el café colombiano puede aspirar a arancel cero si se presenta un expediente técnico sólido y se concreta un acuerdo bajo este marco.

Este escenario refleja no solo una victoria diplomática, sino también un puente entre intereses comerciales y estrategias técnicas: Colombia ha buscado intensamente negociar con EE.UU., y el resultado es un alivio que puede reactivar exportaciones clave.

Implicaciones positivas para Colombia y retos por delante

La eliminación de aranceles para productos agrícolas como el café tiene múltiples efectos positivos para la economía colombiana. En primer lugar, reactiva la competitividad de los exportadores, especialmente pequeños y medianos productores cafeteros que compiten con otros países proveedores. Al reducir el costo de entrada al mercado estadounidense, Colombia puede consolidar y posiblemente aumentar su volumen de exportación.

En segundo lugar, esta decisión fortalece la relación comercial bilateral entre Colombia y Estados Unidos. No solo porque propicia exportaciones más fluidas, sino porque confirma que negociaciones técnicas —como las del PTAAP— pueden rendir frutos. Esto puede abrir la puerta a más diálogos para otros productos agrícolas con alto valor exportable. Otro impacto positivo es el impulso al sector rural. Miles de familias cafeteras dependen del mercado de EE.UU.; una tasa aduanera cero significa una oportunidad para mejorar sus ingresos, reducir vulnerabilidades y atraer inversiones en producción y sostenibilidad.

No obstante, hay una dimensión de riesgo político. La medida depende de marcos ejecutivos y decisiones administrativas que pueden cambiar con nuevas administraciones en EE.UU. Por ello, Colombia debe buscar formalizar compromisos por medio de acuerdos más estables y robustos, que garanticen que sus productos agroindustriales no queden vulnerables a futuros ciclos de tensiones arancelarias.