La selección sub-17 de Colombia sumó un segundo empate consecutivo en el grupo del FIFA U‑17 World Cup 2025, esta vez ante El Salvador, y ahora deberá reagruparse para cerrar su fase de grupos con definición y ambición.
Resultado y lectura del partido
En el segundo compromiso del grupo G del Mundial Sub-17, Colombia no pasó del empate 0-0 ante El Salvador, tras haber empatado previamente ante Alemania. El resultado se registró el 7 de noviembre de 2025, en el estadio Aspire Zone Pitch 8 de Doha, Qatar.
El conjunto colombiano generó opciones ofensivas, pero encontró una defensa salvadoreña bien organizada y un portero que sostuvo su arco en cero. Desde el inicio, Colombia intentó imponer control y dinamismo, sin embargo, no logró encontrar los espacios para desequilibrar. El empate representa una nueva jornada sin victoria, lo que complica su camino hacia la siguiente fase.
Para El Salvador, el resultado tiene valor: mantener cero en contra ante una selección con mayor tradición es un impulso para sus aspiraciones. Para Colombia, en cambio, la lectura es de alerta: dos empates seguidos indican que el equipo no ha logrado aún traducir dominio territorial en goles decisivos. La presión aumenta de cara al cierre de fase.
Lo que viene para Colombia en el cierre del grupo
Con dos empates en tres jornadas, Colombia se ubica en una posición intermedia en el grupo G. La última fecha se jugará con la selección cafetera enfrentando a Corea del Norte, equipo que ya sumó puntos y aparece como una amenaza directa para el segundo lugar del grupo.
El cuerpo técnico ha señalado que es momento de ajustar la definición, el volumen ofensivo y mantener la solidez defensiva. Los jugadores deberán asumir mayor responsabilidad individual y colectiva para convertir el dominio en gol. Además, la variable física y de mentalidad será clave: mantener la concentración en un torneo tan exigente marca la diferencia.
Si Colombia logra ganar en la fecha final, se colocará en buena posición para avanzar; un empate o derrota sumaría un riesgo mayor y podría llevar al combinado a depender de resultados ajenos. Por ello, la fase decisiva exige una muestra de carácter, eficacia y pragmatismo.
Significados institucionales y proyección del equipo juvenil
Este doble empate revela aspectos estructurales del proyecto juvenil colombiano: por un lado, muestra que hay solidez para competir, pero por otro, evidencia que aún falta afinar la concreción ofensiva. Los empates ante Alemania y El Salvador permiten avanzar en la construcción, pero también subrayan que el margen de error es cada vez menor.
Para el programa de selecciones juveniles, el análisis inmediato se orientará hacia los mecanismos de finalización, la toma de decisiones en el último tercio y la gestión del primer gol. A nivel institucional, la Federación Colombiana de Fútbol deberá evaluar si el modelo está generando no solo jugadores competitivos, sino equipos que saben ganar en torneos mundiales.
Esa proyección va más allá del presente Mundial Sub-17: los jugadores que hoy compiten son parte de la hoja de ruta hacia mundiales mayores. Por tanto, cada encuentro, cada empate, cada victoria o derrota, tiene un impacto que trasciende el desempeño actual. La tarea para Colombia es clara: ganar el próximo partido, cerrar con fuerza, y demostrar que este equipo tiene ambición y capacidad para dar un salto cualitativo.








