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CNE prohíbe uso del logo del Pacto Histórico en la consulta y Daniel Quintero se retira del proceso

Daniel Quintero durante rueda de prensa tras decisión del CNE sobre el logo del Pacto Histórico en la consulta

Daniel Quintero se retira de la consulta luego de la decisión del CNE de impedir el uso del logo del Pacto Histórico.
Foto: Colprensa / CNE

La decisión del Consejo Nacional Electoral sobre los símbolos del bloque de izquierda desencadena críticas y la salida del exalcalde Quintero, cuya permanencia estaba sujeta al respeto de reglas pactadas

Resolución del CNE y argumentos oficiales

El 14 de octubre de 2025, la Sala Plena del Consejo Nacional Electoral (CNE) adoptó una decisión por siete votos contra dos que impide que el tarjetón de la consulta interna incluya el logo multicolor del Pacto Histórico. Según el CNE, las agrupaciones que solicitaron la consulta —entre ellas el Polo Democrático, Unión Patriótica y Partido Comunista— están “en proceso de fusión” hacia la conformación de Pacto Histórico, pero aún no han obtenido reconocimiento jurídico del bloque como entidad política única.

Los magistrados adujeron que Colombia Humana, una de las organizaciones promotoras del pacto, no puede participar en la fusión debido a investigaciones administrativas pendientes y al incumplimiento de sus estatutos. Por tanto, sostienen que el uso simbólico del logo podría inducir a error al elector o pretender una representación formal que el movimiento aún no tiene ante el organismo electoral.

La medida obliga a la Registraduría a reimprimir cerca de 39 millones de tarjetones y a desechar los ejemplares que ya estaban distribuidos con el logo. Colectividades involucradas presentaron recurso de reposición para revertir la decisión antes de la consulta del 26 de octubre.

Retiro de Quintero: crítica y razones declaradas

Horas después de conocerse la determinación del CNE, el precandidato Daniel Quintero anunció su retiro voluntario de la consulta del Pacto Histórico. En un comunicado virtual, acusó a las autoridades electorales de “cambiar las reglas del juego” al transformar lo que había sido pactado como una consulta partidista en una consulta interpartidista, lo cual, según él, ponía en riesgo su participación y la de su bloque en escenarios posteriores.

Quintero sostuvo que al mantenerse en el proceso bajo esas condiciones estaría avalando irregularidades que podrían invalidar su candidatura en el futuro. A pesar de su retiro, aseguró que seguirá su aspiración presidencial y hará oposición jurídica a la decisión que, en su opinión, “mata la consulta del Pacto Histórico”.

La salida de Quintero generó reacciones inmediatas. El presidente Gustavo Petro llamó la decisión del CNE “un golpe antidemocrático” y afirmó que el organismo está “desbaratando” el proceso con medidas autoritarias. El panorama interno del Pacto Histórico quedó sacudido a pocos días del proceso de selección.

Implicaciones políticas y escenarios futuros

La resolución del CNE y el retiro de Quintero arrojan interrogantes sobre la legitimidad y viabilidad de la consulta del Pacto Histórico. Al no permitir el símbolo común, se debilita la cohesión visual del bloque frente al elector y puede generar confusión en el público. Además, el abrupto retiro de uno de los precandidatos principales agrava la incertidumbre sobre la competitividad del proceso y su continuidad.

Para muchos analistas, la decisión del CNE pone en riesgo el espíritu de unidad que pretendía promover el pacto, pues transforma una elección interna en un mecanismo más amplio y electoralmente riesgoso. La fragmentación interna podría acentuarse si surgen desacuerdos sobre quién lidera tras el retiro de Quintero.

La resolución del recurso de reposición será clave. Si el CNE revierte o modifica su decisión, podría restablecer las condiciones originales del tarjetón y potencialmente reabrir la puerta para la reincorporación de Quintero. Si no lo hace, la consulta se desarrollará sin uno de sus actores más visibles y con un formato simbólicamente debilitado.

En última instancia, lo que está en juego no es solo un logo o una candidatura individual, sino el marco institucional mediante el cual el progresismo en Colombia define sus reglas internas de competencia y democracia de cara a 2026.