La policía francesa arrestó a dos hombres de unos 30 años en conexión con el audaz hurto de joyas de la Corona. Fueron identificados por rastros forenses y uno fue detenido mientras intentaba huir del país. Las autoridades mantienen optimismo cauteloso sobre hallar las piezas históricas.
Arrestos y perfil de los sospechosos
El 26 de octubre de 2025, las autoridades francesas confirmaron la detención de dos hombres por su presunta participación en el robo de joyas del Louvre ocurrido el 19 de octubre. Uno de ellos fue capturado en el aeropuerto Charles de Gaulle, cuando estaba por abordar un vuelo —aparentemente con destino a Argelia— mientras que el segundo fue arrestado en la región metropolitana de París.
Los detenidos son individuos de unos 30 años procedentes del departamento de Seine-Saint-Denis, con antecedentes delictivos según medios franceses. La fiscalía les atribuye cargos de robo organizado y asociación de malhechores.
El arresto resultó del trabajo conjunto de la Brigada Contra la Delincuencia (BRB) y la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales (OCBC), apoyados por análisis forenses y patrullajes en puntos clave de fuga.
Identificación forense y evidencias en la escena
El avance decisivo en la investigación provino del rastreo forense de huellas y trazas de ADN halladas en objetos abandonados por los ladrones: específicamente en un casco y un guante que quedaron en el museo durante la huida.
Además, los investigadores recolectaron más de 150 muestras entre huellas dactilares, restos biológicos y elementos de las herramientas usadas, como chalecos de alta visibilidad, discos de corte y otros utensilios. Las cámaras de seguridad exteriores también aportaron registros visuales del camión elevador utilizado para acceder al balcón del museo.
Los análisis de ADN permitieron cotejar perfiles con bases de datos judiciales, lo que llevó a relacionar a los detenidos con rastros recogidos en la escena. Las filtraciones mediáticas han sido objeto de reproche por parte de la fiscalía, dado que podrían comprometer testimonios o nuevas capturas.
Posibilidades de recuperar las joyas y escenarios probables
El robo del Louvre puso en circulación piezas de altísimo valor histórico, incluidas coronas, tiaras y collares pertenecientes a la Corona francesa, valoradas en cerca de €88 millones según fuentes oficiales.
Aunque los arrestos representan un avance, expertos advierten que recuperar las joyas será complejo. Muchos de estos objetos podrían haber sido disgregados, trabajados o vendidos en mercados oscuros, lo que dificulta su trazabilidad.
No obstante, el hallazgo de ADN y la captura de los sospechosos generan optimismo entre los investigadores. El fiscal Laure Beccuau declaró que seguirá investigando hasta dar con todos los responsables y los objetos robados.
También será clave monitorear rutas internacionales de contrabando, puertos marítimos y casas de subastas que puedan recibir piezas con procedencia dudosa. La cooperación internacional (Interpol) ya incluye las joyas robadas en su base de datos de bienes culturales para evitar su exportación ilegal. En conclusión, aunque dos arrestos no aseguran la devolución total del botín, representan un paso decisivo en un caso que combina patrimonio, crimen organizado y alta sofisticación. Lo que resta es la fase judicial, la búsqueda de los demás cómplices y el rastreo global de las joyas que representan el corazón simbólico del robo.








