Ante la anunciada salida de Daniel Quintero, la exministra Corcho afirma que continuará hasta el final y exige garantías electorales al CNE
Contexto y anuncio de Quintero
El 15 de octubre de 2025, Daniel Quintero comunicó formalmente su retiro de la consulta interna del Pacto Histórico, argumentando que el Consejo Nacional Electoral había “cambiado las reglas del juego” al convertir el proceso en una consulta interpartidista, lo que para él implicaba riesgos jurídicos que vulneraban garantías previamente asumidas. Ante ese escenario de alta tensión política, Carolina Corcho emitió una declaración pública en la que anunció su decisión de mantenerse firme en la contienda.
Corcho sostuvo que la consulta sigue “en firme” y reafirmó su voluntad de participar en el proceso del 26 de octubre con todas las condiciones previstas originalmente, exigiendo claridad respecto al carácter de la consulta y que la autoridad electoral cumpla con sus deberes de transparencia y confiabilidad.
Motivaciones de Corcho y su discurso público
Carolina Corcho fundamenta su decisión en la convicción de respetar el acuerdo político interno del Pacto Histórico y en la apuesta por una competencia democrática “hasta el final”. En sus palabras, mantiene la aspiración de llegar a la candidatura única con legitimidad popular.
La exministra subrayó también que espera que el CNE reimprima el tarjetón aclarando que la consulta es para elegir la candidatura presidencial, y que esa intención no impida luego la participación del vencedor en una nueva consulta en marzo, como parte del llamado Frente Amplio.
Su discurso incorpora una llamada a quienes apoyaban a Quintero: invita a acompañarla con el voto, con énfasis en la continuidad del proceso institucional. En su exposición prevalece el mensaje de que la contienda debe seguir bajo reglas claras y no bajo presiones jurídicas emergentes.
Implicaciones políticas y escenarios al frente
El retiro de Quintero y la decisión de Corcho de persistir configuran un nuevo escenario dentro del Pacto Histórico, marcado por la recomposición interna de fuerzas. Corcho queda como una de las protagonistas principales frente al senador Iván Cepeda en la consulta del 26 de octubre.
Su permanencia puede fortalecer la legitimidad del proceso ante sectores que veían la salida de Quintero como un debilitamiento. También ejerce presión sobre el CNE para que asegure transparencia, claridad en reglas y confiabilidad jurídica.
El hecho de que Corcho insista en competir a pesar de los vaivenes institucionales evidencia que la batalla por la candidatura no solo es política, sino simbólica: representa una apuesta por la coherencia y la democracia interna del bloque progresista. Ahora dependerá del entorno jurídico, de la decisión del organismo electoral y del respaldo social hacia su discurso si la consulta mantiene vigencia real con una opción femenina presente hasta el final.








